
11 May Servicio tecnológico para revalorizar residuos orgánicos de la industria alimentaria
Mosca Soldado Negra CONICET: residuos orgánicos en proteína
Científicos del CONICET prestan un servicio destinado a empresas del sector que deseen evaluar el potencial de convertir sus desechos en diversos productos de alto valor agregado, mediante su tratamiento con larvas de Mosca Soldado Negra. El investigador del CONICET Agustín Luna lidera el proyecto.

Los especialistas evalúan la tasa de crecimiento de las larvas criadas en diferentes sustratos. Foto: CONICET Córdoba.
De acuerdo con el Análisis ambiental de país para Argentina del Banco Mundial, solo el 37% de los municipios argentinos tiene un sistema de separación de residuos sólidos. La mayor parte se deposita en basurales a cielo abierto o en rellenos sanitarios, sin valorizar los desechos orgánicos de modo diferencial. Esto impacta en el ambiente y la salud pública, e implica un desaprovechamiento de las oportunidades que presentan los residuos orgánicos.
Con el objetivo de impulsar la gestión estratégica de los residuos orgánicos del sector productivo, el Instituto de Investigaciones Biológicas y Tecnológicas (IIBYT, CONICET-UNC) realiza una evaluación científico-técnica de su potencial para ser tratado con larvas de Hermetia illucens, conocida como Mosca Soldado Negra (MSN). Esta tecnología permite obtener una variedad de productos con valor comercial mediante una estrategia sustentable, como alternativa a la combustión o el enterramiento sanitario.
“La larva de MSN consume el residuo y aumenta unas diez mil veces su peso en solo quince días. En ese proceso, transforma la materia orgánica en biomasa, principalmente compuesta por grasa y proteína de alto valor nutricional. Al mismo tiempo, el ciclo biológico de la larva implica muchas mudas de su exoesqueleto, que tiene un alto contenido de quitina que, junto al quitosano, actúa como estimulante del desarrollo vegetal. La producción de larva genera al menos dos productos con mayor valor agregado: un derivado enriquecido en proteína de alta calidad para la alimentación animal (aves, cerdos, peces o mascotas) y una enmienda orgánica para enriquecer suelos agrícolas”, subraya Agustín Luna, investigador del CONICET e impulsor de este proyecto.
El asesoramiento técnico del equipo del CONICET se basa en un protocolo experimental riguroso que incluye: la adecuación del residuo orgánico como sustrato para la cría de larvas; el monitoreo de su tasa de crecimiento; el análisis de la composición química de la biomasa; y el cálculo del residuo excedente tras el proceso. Con esta información, el productor puede evaluar esta estrategia de revalorización por sobre otras alternativas como el compostaje y los biodigestores.
El equipo incluye también al investigador del CONICET Raúl Marín y a la becaria Romina Picco, así como al personal de apoyo del IIByT.

Las moscas adultas se reproducen en un ambiente controlado para obtener las larvas. Foto: CONICET Córdoba.
“En nuestra línea de investigación, tomamos el bagazo de cerveza como residuo de referencia para comparar la tasa de crecimiento larval con la que se observa en otros residuos, como el alperujo de aceituna —residuo de la extracción de aceite de oliva, compuesto por pulpa de aceituna y entre un 5 y un 10% de aceite—. Uno de nuestros descubrimientos fue que la larva de MSN criada en alperujo tiene un 60% de grasa, principalmente de ácidos grasos de cadena corta. Esto le otorga un gran potencial para fabricar biocombustibles y como aporte calórico para la nutrición animal”, anticipa Luna.
Actualmente, el equipo evalúa el extrusado proveniente de la elaboración de aceite de jojoba, en vinculación con un productor de La Rioja. Aunque los especialistas se enfocan en dietas puras, esta estrategia de biotransformación puede aplicarse en una amplia variedad de desechos orgánicos. Según Luna: “La posibilidad se abre para cualquier productor de residuos. No necesariamente tienen que ser puros. Por ejemplo, una gran posibilidad son los mercados de abasto, que descartan toneladas de frutas y verduras por mes. También podría aplicarse para residuos domésticos, de frigoríficos, e incluso heces de la producción animal”.
¿Por qué elegir este tratamiento sobre otras alternativas?
El modelo de bioconversión con larva de MSN tiene múltiples ventajas respecto de otras formas de valorización de residuos orgánicos. El ciclo de crecimiento de la larva es, al menos, seis veces más corto que el compostaje, un proceso que toma entre diez y dieciséis semanas. Además, es posible concatenarlo con otras tecnologías, como la digestión anaerobia aplicada a la producción de biogás. Y, tal como reconoce la nueva normativa del SENASA, el uso de insectos y sus subproductos como materia prima para la alimentación animal es una tendencia en crecimiento para la próxima década.
La incorporación de larvas a la dieta animal se plantea generalmente en forma de harina. En el caso de las aves de corral, se explora también la opción de ofrecerlas enteras deshidratadas o directamente vivas. Según Marín: “Esto incrementaría la complejidad del alimento y del entorno, favoreciendo la expresión de comportamientos de exploración e interacción con el ambiente, beneficiosos para mejorar el bienestar de las aves durante su cría”.

Mosca Soldado Negra adulta.
Las aplicaciones de esta herramienta biotecnológica están en sus comienzos y sus oportunidades son muy amplias. “Incluso se podrían aprovechar residuos orgánicos con determinados componentes bioactivos para condicionar la composición química y las propiedades de la larva. Por ejemplo, el alperujo de aceituna tiene polifenoles que son buenos antioxidantes y algunos también son antimicrobianos. La larva criada en ese sustrato podría utilizarse como suplemento dietario con cantidades significativas de polifenoles, reduciendo así el uso de antibióticos sintéticos promotores de crecimiento en animales de cría intensiva”, proyecta Luna.
El Instituto de Investigaciones Biológicas y Tecnológicas (IIBYT, CONICET-UNC) asesora a productores del sector agroalimentario, organismos públicos y otros actores interesados a través del Servicio Tecnológico de Alto Nivel “Evaluación de la bioconversión de residuos orgánicos derivados de la industria mediante el monitoreo del crecimiento larval de la mosca soldado negro” (ST6967).
Contacto: iibytconicetunc@gmail.com
Seguir leyendo:
- Nueva plataforma tecnológica de análisis químico con alto impacto en varios sectores de desarrollo
- El camino de un científico que fundó la Empresa de Base Tecnológica que exporta enzimas al mundo
- Desarrollan una molécula que previene la formación de proteínas patológicas asociadas a múltiples enfermedades neurodegenerativas